CONVERSIONES NOCTURNAS ... ...
Observo mí reloj puesto en mí muñeca izquierda, y solo pasaron 5 minutos de la última revisada. Las 19: 30 y tú no llegabas, nervioso y sudando de mis manos saque otro cigarro de la aun llena cajetilla, de mí pantalon. Me dije: ojalá me duré toda la noche, le grité al cantinero que me sirvierá el primer mezcal. Brinde solo con mís nervios, la rocola toca a Real de Catorce como música de fondo, entremezclados con ruidos de copas y conversaciones de borrachos desauseados. Justo allí recorde la última platica que tuvimos hace algunos años, te reclamé por una estupidez y tú solo escuchaste; despues me castigaste, pero no te hice caso. Nos ignoramos como a diario. Pero tú mensaje de ayer para vernos hoy me tiene preocupado.
Ví la puerta principal que se abría. Eras tú, con los guardaspaldas nefastos que me cagan. Me dije: las cosas se van a poner feas. Y tomé otro trago de mí mezcal acompañado de un fuerte jalón a mi cigarro. Te hacercaste y me dijiste "quiovo", jalaste la silla y te pusiste justo frente a mí. Ordenaste ajenjo doble en las rocas al mesero. Que paso te pregunte, un solo trago le diste a tu copa, le volvíste hablar al mesero que ibas a repetir la dosis. Te ví a los ojos junto con el conocimiento del universo adjunto, solo que ahora ví hasta mí muerte. Y por un instante me tranquilize, me dí cuenta que no iba a morir en este lugar. No te pases de verga con nosotros protestaste. El silencio en el lugar se hizo inmediato. Lé dí un tiro a mí cigarro y lo tire, solo digo lo que pienso, te dije; sacando el humo por mis labios Para mí eres un pendejo DIOS caduco de un libro sagrado escritó por gente con sentido común alterado. Pero no mames el negocio se nos esta acabando, comentaste. Solo ahí una forma de ponerle fin a este asunto. Tu guardaespaldas GABRIEL, se movió tan agíl que no pudé verlo con mís ojos, me agarro por la espalda y me incó ante tí. Me susurraste a mí oído derecho; dime tús pecados.
La gente de lugar empezó hacer la clasica bolita, y el mesero te digó que sí no me soltabas llamaría a la policia. tu ANGEL me boto al suelo, me acomodo una patada entre mís costillas. Tú solo me dijiste: el otro mensaje va a ser de muerte, así que tu decides. Mí padre fué un idiota a darles su libre albedrío. Nos hubieramos evitado muchas cosas, hasta nuestra amistad.
Yo me quede en el suelo, sin aire.
Ví la puerta principal que se abría. Eras tú, con los guardaspaldas nefastos que me cagan. Me dije: las cosas se van a poner feas. Y tomé otro trago de mí mezcal acompañado de un fuerte jalón a mi cigarro. Te hacercaste y me dijiste "quiovo", jalaste la silla y te pusiste justo frente a mí. Ordenaste ajenjo doble en las rocas al mesero. Que paso te pregunte, un solo trago le diste a tu copa, le volvíste hablar al mesero que ibas a repetir la dosis. Te ví a los ojos junto con el conocimiento del universo adjunto, solo que ahora ví hasta mí muerte. Y por un instante me tranquilize, me dí cuenta que no iba a morir en este lugar. No te pases de verga con nosotros protestaste. El silencio en el lugar se hizo inmediato. Lé dí un tiro a mí cigarro y lo tire, solo digo lo que pienso, te dije; sacando el humo por mis labios Para mí eres un pendejo DIOS caduco de un libro sagrado escritó por gente con sentido común alterado. Pero no mames el negocio se nos esta acabando, comentaste. Solo ahí una forma de ponerle fin a este asunto. Tu guardaespaldas GABRIEL, se movió tan agíl que no pudé verlo con mís ojos, me agarro por la espalda y me incó ante tí. Me susurraste a mí oído derecho; dime tús pecados.
La gente de lugar empezó hacer la clasica bolita, y el mesero te digó que sí no me soltabas llamaría a la policia. tu ANGEL me boto al suelo, me acomodo una patada entre mís costillas. Tú solo me dijiste: el otro mensaje va a ser de muerte, así que tu decides. Mí padre fué un idiota a darles su libre albedrío. Nos hubieramos evitado muchas cosas, hasta nuestra amistad.
Yo me quede en el suelo, sin aire.
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